La universidad de Oxford explicó en un comunicado que el fallecimiento fue objeto de una "cuidadosa evaluación", por lo que no existen razones para generar preocupación por la seguridad de la vacuna del virus. Así mismo, destacó que han recibido recomendaciones para continuar el ensayo, pese a la muerte del voluntario que participaba en los mismos. Según los informes, la mitad de los participantes de las pruebas, ubicados también en Reino Unido o la India, reciben la vacuna experimental, mientras que al resto se le administra un placebo; esto no fue especificado por las autoridades sanitarias brasileñas al anunciar la muerte del voluntario. La Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa), vinculada al Ministerio de Salud de Brasil señaló que fue informada del suceso el pasado lunes y que la "evaluación" no será detenida, confirmó la continuidad de los ensayos clínicos en el país, que sitúan a la posible vacuna en su tercera y última fase, antes de recibir el visto bueno de los organismos reguladores. El pasado mes de septiembre, la Universidad de Oxford reanudó las pruebas clínicas tras ser interrumpidas brevemente por la reacción desfavorable de un voluntario, dado que los especialistas esperan recibir su aprobación a finales de año, para comenzar a vacunar a los adultos del Reino Unido para abril de 2021, informó recientemente el diario "The Times".