Las protestas en Colombia que comenzaron el 28 de abril por el proyecto de reforma tributaria impulsado por el gobierno de Iván Duque, se han convertido en violentos enfrentamientos entre manifestantes y la policía que han dejado una veintena de muertos y más de 800 heridos.

Por hoy el presidente colombiano Iván Duque señala que no replegará a las fuerzas de seguridad de los lugares donde se producen las protestas. Y pese a que el presidente retrocedió y pidió el retiro de la propuesta tributaria, las protestas han continuado, siendo la ciudad de Cali el epicentro de las mismas.

Estos enfrentamientos han hecho que la ONU cuestione el accionar de las fuerzas de seguridad colombianas, sobretodo de la policía.

El incidente violento más reciente se registró ayer por la noche en la ciudad de Bogotá, donde han incendiado una estación policial con agentes dentro.

Según las autoridades, el Centro de Atención Inmediata (CAI) de la Policía en el barrio La Aurora, al sur de Bogotá, fue incinerado cuando había entre 10 y 15 agentes dentro, de los cuales cinco resultaron heridos.

De manera que, una turba incendió este martes la estación policial con agentes dentro que lograron escapar de las llamas, mientras que al menos otros 15 puestos de esa institución fueron blanco de vándalos en una acción que la alcaldesa de la ciudad, Claudia López, calificó de “brutal”.

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