Desde este lunes la Región avanza a la fase 3 de la desescalada al coronavirus, la última que estableció el Gobierno de España para la "nueva normalidad". Gradualmente, se vienen reduciendo las medidas extraordinarias de reducción de la movilidad y el contacto social del Real Decreto del 14 de marzo, en el cual se declaró el estado de alarma.
La denominada “nueva normalidad” la estableció el Gobierno en un plan que se aprobó el 28 de abril, consta de cuatro fases, una “cero” o inicial y las 1,2 y 3. Todas graduales, siempre tomando en cuenta la evolución de los datos epidemiológicos y el impacto que las mismas medidas generen.
En lo concerniente a la fase 3, el Ministerio de Sanidad sigue flexibilizando las restricciones impuestas en el territorio nacional, todo en aras de alcanzar esa “nueva normalidad”. Su objetivo principal es garantizar la salud pública, pero a la vez, recuperar progresivamente la vida cotidiana y reactivar la economía, tan golpeada por el Covid-19. Todo ello, minimizando los riesgos que la pandemia aún representa para la población, para evitar rebrotes y en el caso de registrarse, que el Sistema Nacional de Salud pueda atenderlos con mayor rapidez que al inicio de la pandemia. Todas estas medidas se recogen en la siguiente guía, que permite a todas las unidades territoriales avanzar a la fase 3 de la desescalada desde este lunes. Impulsando así la "nueva normalidad".
Del texto destaca que aquellas personas vulnerables también podrán poner en práctica estas medidas de flexibilización, siempre que sus condiciones de salud así lo permitan, bajo rigurosas medidas de protección.
Tal como se ha mantenido durante las fases anteriores, las personas que presenten síntomas, o se encuentren en aislamiento domiciliario o cuarentena por diagnóstico del coronavirus, no aplicarán para las flexibilizaciones referidas en el documento.