← PortadaLa necesidad de modernizar el sector primario en las energías renovables se profundiza con de la crisis del coronavirus
Por Maria_Escalante · 1 de septiembre de 2021
La empresas agrícolas se abren paso al equilibrio productivo y económico por medio de la energía fotovoltaica.
Las energías renovables representan una válvula de escape para el futuro incierto que azota a algunos sectores de la agricultura en Murcia.
El último trimestre de 2019 estuvo marcado huelgas de trabajadores, despidos colectivos, deudas millonarias y más en las empresas agrícolas de la región. El primer trimestre de 2020 se vio afectado por la crisis del coronavirus. Crisis que paralizó las economías del mundo y ha generado desempleo.
El impacto económico de la crisis del coronavirus no se puede medir todavía. La crisis no ha terminado. Sólo existen cálculos y proyecciones de las consecuencias negativas que dejará.
Sin embargo, eso no es limitante para tomar medidas que protejan las economías locales. Especialmente aquellas con potencial de desarrollo energético, como el caso de Puerto Lumbreras.
En la región, desde antes de la crisis del Covid-19, algunas empresas del sector primario han perdido fuerza y sus múltiples deudas le han llevado a despedir a sus trabajadores y cerrar sus puertas. Caso icónico en la región es la quiebra de la histórica Agrícola Aguileña (Agrasa).
La tradicional Agrícola Aguileña es un ejemplo del futuro incierto.
Agrícola Aguileña, fue reconocida por su producción de verduras y hortalizas.
Agrasa arrastró deudas millonarias, a finales de 2019 realizó el despido masivo de sus trabajadores en sus diferentes áreas, más el incumplimiento de la obligaciones laborales causaron una huelga indefinida de trabajadores en la empresa desde el mes de noviembre.
En febrero de 2020 Agrícola Aguileña finalmente entró en concurso de sus acreedores. Agrasa dejó en la calle a la totalidad de su plantilla, 481 trabajadores. Algunos de ellos estuvieron allí por 30 años.
Las pérdidas de Agrasa se aproximan a los 15 millones de euros. Esta situación se repite en algunas empresas del sector primario en Murcia.
La inversión en la energía fotovoltaica. Estrategia clave para generar ingresos a largo plazo.
Existe otra realidad más próspera en la región. Las empresas agrícolas que han dado el paso adelante y has sumado la producción de energía solar a su plan de negocios, se han dado la oportunidad de innovar y garantizar su productividad de forma sostenible.
Agropecuaria Casas Nuevas demuestra el como la inversión en la energía fotovoltaica favorece y complementa la producción agrícola.
Ubicada en Fuente Álamo, Agropecuaria Casas Nuevas ya tiene instaladas y operativas siete plantas de energía fotovoltaicas. Esta inversión favorece su producción tradicional de pienso y su explotación porcina.
Los indicadores de la empresa así lo demuestran:
- La planta más reciente tiene una producción anual de 306.000 kWh, lo que se traduce en un ahorro de más de veinte mil euros anuales.
- El estimado del retorno de la inversión es de 4,7 años.
- El total de producción de energía solar de las siete plantas instaladas en Agricola Casas Nuevas es de 850.000 kWh anuales.
- Reduce el impacto ambiental de las operaciones de la empresa al dejar de producir 180 toneladas de CO2 al año.
Está experiencia debe ser tomada en cuenta por quienes forman parte del sector primario de Murcia, pues estos beneficios pueden llegar los productores grandes y pequeños.
La necesidad de crecimiento del sector primario
Los costes de producción de la agricultura se ve afectado por los elevados montos del valor de la energía que requieren para todos sus procesos.
La realidad del país ante los estragos causados por la crisis del coronavirus son una bomba de tiempo, la crisis no ha terminado, sus consecuencias pueden ser mayores de lo esperado.
La industria fotovoltaica representa una oportunidad para diversificar la economía de Puerto Lumbreras y dar estabilidad económica y energética a los productores, a los ciudadanos e incluso al ayuntamiento.
La producción de energía solar permitirá impulsar el desarrollo del sector primario y fortalecer otras áreas económicas de como la restauración, hostelería y más.
El crecimiento económico brindado por la industria fotovoltaica se extiende por toda la vida útil de cada planta de producción de energía. Hasta cuarenta años.
La experiencia lo demuestra, la energía fotovoltaica es el camino para estabilizar y garantizar los ingresos de los agricultores.
De aprobarse los proyectos de energía fotovoltaica que están por comenzar a instaurarse en la región, serán cuarenta años donde la agricultura se favorecerá de las energías limpias.
Ya desde antes de la crisis del Covid-19 la producción primaria dio muestras de que necesita avanzar para no quedar como el caso de Agrasa.
En este momento la industria de energía solar es el As bajo la manga del que dispone Puerto Lumbreras para afrontar las consecuencias que dejará la crisis del coronavirus en la economía local y es la oportunidad de generar condiciones para dar estabilidad a los agricultores y modernizar la producción. Publicidad
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