El Gobierno deberá modificar nuevamente una de las cláusulas de un decreto ley, para que los autónomos puedan acceder a las ayudas sociales. Actualmente, los autónomos están obligados a presentar el certificado de baja censal emitido por la Agencia Tributaria que acredita el cierre de sus negocios. Una  medida que no puede cumplirla el 95% de este colectivo, según señala Asociación de Trabajadores Autónomos (ATA). Agrega el gremio que para cobrar la prestación por cese de actividad con una pérdida  de hasta 75% de los ingresos, tienen que ser dados de alta en la Seguridad Social y Hacienda. Sin embargo, cuando los autónomos van a tramitarlo, les exigen el certificado por cierre de negocio por la Agencia Tributaria, el cual no pueden presentar. Lo que se traduce en la negación de las solicitudes de ayuda. Fuentes ligadas al Gobierno aseguran que los redactores de la norma, nuevamente la retocan “para que no haya malas interpretaciones”. Lo que permitirá que los autónomos que deseen solicitar las ayudas, lo puedan hacer, sin necesidad de tramitar un cese de actividad total. Las ayudas ahora podrán compaginarse con la prestación extraordinaria por cese de actividad,  que a la fecha han accedido 920.000 trabajadores por cuenta propia. Por lo que es prácticamente seguro, que en el Consejo de Ministros del martes 28 se apruebe esta rectificación. El presidente de ATA, Lorenzo Amor, señaló“Deberían tener claro que el diálogo social no es sólo presentar decretos que quieren aprobar, sino negociar, retocar y aceptar modificaciones que los mejoren”. Esta modificación surgió en una Mesa de Trabajo Autónoma conformada por representantes del Ministerio del Trabajo y las tres principales asociaciones de autónomos del país (ATA, UPTA y Uatae). En la referida mesa, también se analizaron las medidas para la desescalada y vuelta a la normalidad de pymes y autónomos. Entre otros planteamos resaltan: la necesidad de nuevas medidas fiscales o económicas para fomentar la digitalización en los pequeños negocios y pymes. De igual forma proponen  un cambio estructural de la economía de los autónomos.