Este lunes la Guardia Civil recuperó 90 fardos repletos de resina de hachís, el peso de total puede ser superior a las tres toneladas. El alijo fue encontrado, anclado en aguas pocos profundos de las playas de Portmán, en La Unión. El hallazgo se realizó en las primeras horas de la mañana, cuando la Benemérita fue alertada por un ciudadano. Por lo cual, se encargó, de  alertar de una gran cantidad de fardos de drogas encontrados en las proximidades de la costa. De manera que, el  descubrimiento puso en alerta a los agentes de la Patrulla Fiscal y de Fronteras (Pafif). Por lo que, se desplazaron hasta la zona para asegurarse que nadie tratará de quedarse con alguno de los bultos llenos de mercancía ilícita. Tras constatar que la información era veraz, movilizaron a su vez a sus compañeros del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (Geas), quienes con ayuda de una lancha neumática y equipada con trajes de neopreno trabajaron durante varias horas. Llevando a cabo el rastro del  área en la que se encontraba disperso el alijo y acabar extrayendo del agua todos los fardos. El estupefaciente, estaba distribuido en casi un centenar de bultos, fue descargado en las inmediaciones del puerto deportivo de Portmán. De esta manera, quienes se encontraban en esas instalaciones, que pudieron seguir el operativo policial desarrollado a lo largo de toda la mañana.

Posible embarcación responsable de las tres toneladas de hachís

Las fuentes consultadas apuntan a que el alijo procede de una embarcación con la que, en algún momento durante el pasado fin de semana, se pretendió realizar un desembarco de la droga en la costa de Portmán. Debido, a las duras condiciones de navegación existentes a causa del temporal de viento. De hecho, por haberse producido algún contratiempo inesperado, la tripulación optó por arrojar toda la carga al agua y escapar. El extravió del cargamento de droga ha debido significar un golpe fuerte para la organización responsable de su introducción en el territorio español. De acuerdo, con las fuentes de las fuerzas de seguridad el cargamento de estupefacientes puede tener  un valor alrededor de los seis millones de euros.