Los agentes de la Policía Nacional encontraron el cadáver de Isaac Guillén Torrijos, enterrado a las afueras de la localidad valenciana de Godolleta. Por lo que procedieron a detener a su mujer, como autora del crimen.
Según los reportes de los diarios en la comunidad valenciana, cuando encontraron el cadáver del expolicía, presentaba signos de violencia. A la víctima la reportaron desaparecida desde el pasado mes de diciembre.
Guillén Torrijos, tenía 45 años de edad, expolicía local, padre de dos hijos, padecía una una
enfermedad neurodegenerativa, ataxia cerebolosa, en estado avanzado.
Desde su desaparición
Al expolicía lo reportaron como
desaparecido el 1 de diciembre de 2019, y en redes sociales se compartieron muchos mensajes con el cartel de búsqueda.
A pesar de que su rastro se perdió en Valencia el día 1 de diciembre, su mujer tardó cuatro días en denunciarlo, lo que hizo sospechar a los policías.
Asimismo averiguaron que
ella lo despreciaba por su discapacidad y que incluso grabó un vídeo burlándose de él porque no podía coger el mando de la televisión, de acuerdo a versiones de los medios locales valencianos.
La viuda también envió mensajes de despedida desde el móvil del hombre a sus familiares, para hacerles creer que se trataba de un suicidio.
"Lo siento mucho pero no voy a volver a casa. Cuando pase algo os avisarán de inmediato, es decisión mía y solo mía, y debéis respetar mi voluntad", decía uno de los textos.
Los familiares atestiguaron que
siguieron recibiendo mensajes de Isaac en los que supuestamente pedía que no lo buscaran y que él se encontraba bien.
Los agentes de la
Policía Nacional siguieron el rastro de la investigación, hasta llegar a Godolleta, allí encontraron la
silla de ruedas de Isaac y su cuerpo, enterrado y en avanzado estado de descomposición.
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