Mientras representantes del sector ganadero del ayuntamiento de Lorca se reunían con el alcalde, Diego José Mateos y el concejal de urbanismo, un grupo de manifestantes apegados a sus derechos ciudadanos y burlando la seguridad policial, ingresaron al Centro de Desarrollo local en protesta contra las nuevas restricciones para instalar y ampliar cebaderos de porcino.
La reunión previa estaba destinada a tratar de desbloquear la crisis generada a costa de una modificación del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), que limita la construcción de granjas de porcino y que afecta a los productores del municipio.
Hay sectores gubernamentales como el edil de Lorca, Diego Mateos, que criminalizan esta protesta con lo sucedió en el Capitolio de EEUU, y lo comparan con un supuesto “atentado contra la democracia”, y la verdad según indican voceros del sector porcino, que se han sentido engañados por parte del ayuntamiento al tratar de imponer estas restricciones.
Desde el sector ganadero, manifiestan que están tratando de politizar estos hechos, cuando en realidad es que no se ha tomado en cuenta lo demandado por los verdaderos afectados, quienes piden ser escuchados y no aprobar ordenanzas si haberlas discutidos previamente y llegar acuerdos reales que se respeten.
Según Matos, la medida que planteaba el pleno solo afecta a las granjas de porcino, explica el alcalde que actualmente existe una normativa que establece que respecto al centro de la ciudad tiene que haber 1.500 metros para poder instalar cualquier granja.
Marcos Alarcón, del sindicato de la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA), explicó que tanto ellos como todas las entidades que forman parte de la empresa ganadera rechazan la propuesta sin matices del ayuntamiento porque "no va encaminado a la defensa del sector ganadero".
Alarcón expone que la celebración del pleno era consecuencia de un acuerda alcanzado con el Ayuntamiento de Lorca y respondiendo a una presión social, que los ganaderos de manera voluntaria aceptaran ampliar la distancia de las nuevas explotaciones ganaderas. "Se llevó al pleno una moción en la que no queda suficientemente recogido de manera íntegra los aspectos del acuerdo y afecta a todos los ganaderos".
Cabe destacar que el ayuntamiento quiere extender esta medida a los colegios y consultorios médicos rurales.
Por otra parte, el consejero de Agricultura, Ganadería y Agua, Antonio Luengo, hizo un llamado al Ayuntamiento de Lorca y ganaderos para que logren un consenso para que no afecten a los productores porcinos la modificación de la ordenanza urbanística.
Luengo propone un equilibrio entre las partes que no condene a un sector como el ganadero, partiendo de un diálogo sincero y trabajo en conjunto.
El Plan del Ayuntamiento
Algunas de las nuevas propuestas del Plan General de Ordenación Urbana, trata de que cualquier instalación porcina no podría estar a una distancia inferior a 1.500 metros de los núcleos urbanos, ni a menos de 500 metros de manantiales o fuentes naturales catalogadas y a menos de 100 metros de ramblas o cauces recogidas.
Mientras que la ampliación de las ya existentes no podría estar a menos de 1.000 metros de los núcleos de población.
Esta modificación era una propuesta del Gobierno local que había sido supuestamente ya debatida por los grupos municipales y el sector.
El consejero Luengo, puso indudablemente en duda la existencia de este acuerdo ya que si hubiese existido y haberse cumplido de forma rigurosa y escrupulosa el acuerdo entre el Ayuntamiento y el sector no se llegaría a esta manifestación.
Desde el sector ganadero le han trasladado al consejero que ha habido modificaciones en la disposiciones transitorias para explotaciones que están en trámite de obtener una licencia de explotación de la actividad, Luegon a ha pedido al consistorio que no trabaje de espaldas al sector, sino que lo haga de forma consensuada.

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