Al parecer el fin del modelo de inmersión lingüística que hace del catalán la lengua vehicular en los centros educativos, llegó, luego que el Tribunal Supremo ha rechazado el recurso de casación que la Generalitat presentó contra la sentencia que obligaba a impartir en castellano al menos el 25% de las clases en las escuelas catalanas, de esta forma la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) pasa, así, a ser firme, lo que supone 

 

El conseller de Educación de la Generalitat, Josep González-Cambray, ha comparecido esta tarde junto a la consellera de Cultura, Natàlia Garriga, para informar sobre la decisión del tribunal, que ha definido como un "nuevo ataque frontal de los jueces al sistema educativo catalán perpetrado por un tribunal alejado de la realidad sociolingüística de los centros".

 

Por otro lado,  ha señalado el hecho de que "sea un juez quien determine de forma arbitraria el porcentaje de horas que son necesarias para aprender una lengua es una anomalía y un menosprecio a los profesionales de la educación".

 

En el 2014 fue estableció este 25%

 

El modelo catalán de inmersión lingüística lleva años siendo cuestionado por la Justicia. De hecho, el TSJC ya estableció en 2014 que el Departamento de Educación debía asegurar un mínimo del 25% de las clases en castellano. En aquel momento, la sentencia hacía referencia a ocho alumnos, pero fijaba que éste era el criterio a seguir cuando un estudiante solicitase las clases en esta lengua.

 

La sentencia de 2014 fue la primera que fijó este porcentaje después de que varios tribunales instasen al Govern de la Generalitat a establecer el castellano también como lengua vehicular en los centros educativos, aunque sin concretar la proporción.

 

Desde 2005 se pierden clases en castellano 

 

Respecto al número de familias que han pedido las clases en castellano para sus hijos, el conseller de Educación ha asegurado que son "sólo 80" desde el año 2005, por lo que ha negado que exista un conflicto lingüístico en las escuelas catalanas.

 

"El catalán en la escuela no se toca. El modelo de inmersión que tenemos es una garantía de cohesión social y de igualdad de oportunidades en el país", enfatizó Pere Aragonès, presidente de la Generalitat.

 

Sólo el 14% de los alumnos de secundaria y el 35% de los de primaria hablan catalán en el patio, según datos de la Plataforma de la Lengua.

 

Por otra parte, Òmnium Cultural ha pedido que no se descarte la desobediencia para defender la inmersión lingüística tras la decisión del Supremo. 

 

Sociedad Civil Catalana, por otra parte, ha celebrado la decisión del Supremo, que han definido como un triunfo histórico por la igualdad de oportunidades frente a un modelo reaccionario.