Clan familiar dedicado a la venta de droga tenía atención las 24 horas. 

 

Han detenidos a siete integrantes de la organización.

 

Utilizaban a menores de edad para vigilar la zona.

 

Una casa antigua y abandonada servía de centro de operaciones ilícitas.

A través de la operación denominada “Cueva” La Guardia Civil de la Región de Murcia, en el marco de los servicios establecidos para prevenir y perseguir el tráfico de drogas, ha logrado la desarticulación de un activo punto de venta de distintos tipos de drogas en Murcia

 

En la operación, la Benemérita ha detenido a los siete integrantes del clan familiar que dirigía el negocio delictivo y se ha incautado de varios centenares de dosis de cocaína y varios gramos de marihuana y hachís, todos acomodados para su urgente distribución, así como efectivos y otros efectos relacionados con el tráfico de estupefacientes.

 

Desde marzo se iniciaron las investigaciones 

 

Desde el pasado mes de marzo y gracias a la asistencia ciudadana las autoridades  fueron alertadas de la presencia de un grupo de personas en la pedanía murciana de Monteagudo que, al parecer, se dedicaba a la distribución de drogas. Las primeras pesquisas practicadas permitieron a los investigadores verificar la información aportada por los ciudadanos y ubicar un viejo inmueble en Monteagudo, desde donde presuntamente se distribuía la droga.

 

Los guardias civiles detectaron en sus investigaciones que un nutrido clan familiar que recientemente había llegado desde la localidad alicantina de Torrevieja para afincarse en una vivienda ocupada ilegalmente que no reunía las condiciones mínimas de habitabilidad y salubridad, al ser una vivienda muy antigua, la cual estaba cerrada durante muchos años.

 

Punto de venta de drogas abierto las 24 horas, todos los días

 

El dispositivo de vigilancia establecido sobre la vivienda y sus ocupantes permitió a los agentes comprobar que se vendía droga al menudeo cualquier día de la semana y a cualquier hora del día. Atendían a consumidores habituales y otros distribuidores, tanto del municipio y de localidades limítrofes, a los que vendían principalmente cocaína, marihuana y hachís.

 

Siempre había algún integrante del clan familiar disponible para realizar ventas de drogas y utilizaban a menores de edad para la vigilancia de las inmediaciones de la vivienda y así poder alertar de cualquier visita inesperada.

 

Una vez obtenidos todos los indicios necesarios, previa autorización judicial, la Guardia Civil llevó a cabo la entrada y el registro del inmueble, en el que se detuvo a los siete integrantes del grupo delictivo como presuntos autores de los delitos de usurpación de vivienda, contra la salud pública –por tráfico de drogas– y defraudación de fluido eléctrico, este último por una conexión ilícita a la energía eléctrica.

 

El registro culminó con la incautación de más de 400 dosis de cocaína y varias decenas de gramos de marihuana y hachís, todos dispuestos para su inminente distribución. También se encontró abundante efectivo, armas blancas y útiles relacionados con el tráfico de drogas, como básculas de precisión y objetos para elaborar las dosis.

 

Los detenidos, la droga aprehendida, los efectos incautados y las diligencias instruidas han sido puestos a disposición del Juzgado de Instrucción de Murcia.