El mercado laboral español está duramente afectado por la crisis sanitaria. Durante el primer trimestre unos 285.000 empleos se desintegran y generan 121.000 nuevos parados. El coronavirus da una dura golpiza a este sector, lo que predice una crisis más rígida en la economía de España, a la vivida en la Guerra Civil. Aunque el estado de alarma se decretó el 14 de marzo, por lo que la Encuesta de Población Activa (EPA) del primer trimestre de 2020 sólo recogería 17 días, las cifras son alarmantes. A la fecha, son 285.000 puestos laborales destruidos en los primeros tres meses del año. La cifra de ocupados es de 19.681.300. Las estadísticas son las peores desde la crisis que azotó a Europa en el 2013 aseguran los expertos. Vale resaltar que la tasa de paro se disparó al 14,41%, unas 63 centésimas más en comparación al trimestre anterior. El último año esta tasa ha disminuido en 29 centésimas. Por su parte, el paro ha aumentado en 121.000 personas. El Instituto Nacional de Estadística (INE) admite la probabilidad “que muchos trabajadores que hayan perdido su empleo se hayan clasificado como inactivos, debido a que no han podido cumplir con las condiciones de búsqueda de trabajo que la definición de paro de la EPA determina para que sean considerados parados” Es por ello, que este trimestre su número ha crecido en 257.500. En resumen,  el número total de parados se sitúa finalmente en 3.313.000. Lo que en términos relativos, ubica la variación trimestral del desempleo en 3,79%. Cabe destacar que el mercado laboral español se analiza con la Encuesta de Población Activa que publica el INE, aunque en esta oportunidad los datos no reflejan en su totalidad el impacto de la crisis sanitaria. Deberá esperarse los datos del segundo trimestre del 2020; pero los actuales son de por sí alarmantes. La referida estadística no computa los parados por los Expedientes de Regulación Temporal de Empleos (ERTE), quienes son desempleados, ya que están cobrando un subsidio público. No obstante, la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz se pronunció al explicar los datos registrados en marzo, que los afectados por un ERTE “no son parados”. En escalada Un informe de la Fundación de Cajas de Ahorro (FUNCAS) publicado hace una  semana, indica que la tasa de paro en el primer trimestre estaría en el 17,2%, sin sumar los afectados ERTE. Sin embargo, los expertos aseguran que lo peor aún está por llegar. En el segundo trimestre, el paro continuará en escalada, podría superar el 20% entre abril y junio. En este caso, tampoco se toman en cuenta los afectados por un ERTE, con lo que rebasaría el 34% en el caso que los despedidos temporales figuraran en las listas oficiales de desempleo. Cabe resaltar que la ocupación bajó en 285.000 personas en este primer trimestre, puesto que no se incluyen a los afectados ERTE; ya que la metodología de la EPA los considera ocupados,  mientras la suspensión sea inferior a tres meses. La estadística ubica unos 562.900 afectados en paro parcial por razones económicas o técnicas o ERTE. En concreto, la tasa de paro subió seis décimas en el primer trimestre, hasta el 14,4%. El desempleo no subía tanto desde hace siete años. Mientras que la tasa de actividad disminuyó cinco décimas entre enero y marzo, hasta el 58,18%, tras disminuir el número de activos en 164.000 personas entre enero y marzo. (-0,7). Datos históricos: El desempleo registrado en este primer trimestre es el más elevado,  desde el año 2013, cuando el desempleo subió en más de 257.200 personas. En los primeros trimestres de 2016, 2017, 2018 y 2019 se registraron incrementos del desempleo de 11.900, 17.200, 29.400 y 49.900 personas, respectivamente. Mientras que los descensos en  2014 y 2015 totalizó  2.300 y 13.100 parados. Asimismo, el recorte de puestos de trabajo entre enero y marzo es el peor dato desde el primer trimestre del 2013, cuando desaparecieron más de 309.200 empleos.